Que ciudad tan encantadora… Asís… un recuerdo que el tiempo no deja perecer, como quedar atrapado en el tiempo y ver el fruto del desarrollo de una muy pequeña pero especial sociedad…Realmente tengo mucho que decir, pero son pocas las palabras para poder contarlo, solo puedo invitarlos a que, si pueden, la vivan de una u otra forma….
Desde convivir con otros jóvenes de 28 países de todo el mundo, estar y conocer otra cultura, total y radicalmente distinta a la tuya es algo excepcional, inigualable, indescriptible…
Cada imagen que llevo en mi mente jamás será borrada, y bueno aunque traje fotos, hay mucho que ni las fotos podrán describir con tantos detalles como los que guardo en mi interior, experiencias que viví a mi manera, mil palabras que intercambie, hasta el último desayuno que probé, tienen algo especial que contar …
Pero aún así lo más importante que encontré fue el valor de las personas, que no importa color, ni raza, ni lengua ni nada que valga más que un ser humano y es algo que San Francisco pudo encontrar, espero algún día encontrarlo también por completo, eso que busco se llama Dios… pero ahora me resultará más fácil, porque sí, es cierto, el está ahora con migo, y contigo y con todos en todos…
Bendiciones a todos quienes lean este pensamiento y a los que no también…
Con Dios sí…





