
Como lo prometido es deuda, trataré de detallar, en la medida de lo posible, toda mi experiencia…
Realmente es divertido viajar en avión, a excepción de los trámites que debes hacer antes, a veces durante y después de viajar. En principio tenía temor de cuánto llevar hacia Italia, parecía loco con una gran mochila de campista y una maleta de mano pequeña, pero me sentí aliviado al ver que mis acompañantes casi doblan la cantidad de mi equipaje, pero bueno, lo primero tener que registrar las maletas en la aerolínea, buen servicio pero no haré propaganda.
Bien, saquen sus cosas de metal, y el libro de cálculo en la página 83, bueno algo así nos dijeron antes de pasar por el detector de metales, nada nuevo, no es tan efectivo por que se me olvido sacar un par de llaves y monedas y ni cuenta se dieron, pero igual, luego pasamos a la sala de abordaje y al avión, que suerte que de los seis vuelos que tomamos me tocó viajar en la ventana en tres de ellos, y suerte que en la primera vez…
Primero las indicaciones de las azafatas, matadas de risa, el bendito cinturón, la máscara de oxígeno, los chalecos vit’e, y toda la paja…
Luego a la hora de despegar, el gran “envión que agarra el animal”, no mentira, sí que toma gran impulso y cuando menos sientes hacia arriba, como en una montaña rusa, y si nunca te has subido a una pues, como en el “Gusanito”, la “Chicago”, o “El Barco matón del mundo feliz”. Las vueltas como en las coasters, y lo demás trankis como en autobús, pero todo súper original, y más si llevas buena compañía como la que yo tenía.
Por otro lado, la comida; es bastante buena, en la escala de 1 a 10, un 7.5. Ahora las recomendaciones: No te preocupes por el mareo, yo que me mareo trí rápido ni sentí, solo sentís medio al despegar, a las vueltas y casi nada al aterrizar, de ahí que en vuelos intercontinentales, que la mayoría son de más de 10 horas, trata de dormir, como sea, sino será un verdadero caos, ni hambre ni ganas de nada tendrás, así que normal OK. En los mismos viajes largos, de rato ponte de pie, mueve tus pies y date una caminada por el avión y fíjate en la mara dormida, cag… matado de la risa…
Lo del baño, tranquilo pueblo, que son bastante normales, solo cuidado que un mal movimiento y te vas por el lavabo, no mentiras es súper normal y limpio. Lo normal en la aerolínea es que te dan audífonos “nuevos”, mantas, almohadas y a veces calcetines, yo me traje un par de calcetines, que obvio que no te los quitan, y los audífonos, estos sí guardaditos OK. El amanecer desde lo alto es súper, a veces parece que no avanzas nada pero nada que ver, viajas a 48,000 pies de altura y a unas 700 millas por hora. Cuida tu pasaporte y boletos, si no los tienes busca la agencia en la que vuelas, y en cada aeropuerto fíjate en las carteleras que te servirán mas que nada, no te desesperes en los aeropuertos, como nosotros en el de Barajas, que era tan grande que para ir a la puerta que nos llevaba a Roma tenías que tomar un metro. De rato otra cosa súper importante dale al ingles, que te servirá en todas partes, bueno esto lo dejo hasta aquí, con algunas imágenes del vuelo, que las disfrutes como yo lo hice, en especial en mi vuelo de regre de España a México…
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